Medidas de prevención lógicas

Pasados los primeros minutos tras el fuerte impacto, Fernando Alonso se encontraba consciente y hablando, lo que ya indica en parte que la gravedad del accidente no era extrema. En el primer reconocimiento que le hicieron, vieron el nivel de consciencia del piloto, los reflejos pupilares y el patrón respiratorio que presentaba y finalmente las respuestas motoras. Todo este pequeño reconocimiento requiere un tiempo de unos dos o tres minutos y nos da una información suficiente para determinar la severidad y el nivel de lesión, así como las conductas a seguir desde el punto de vista médico y la gravedad de la situación. Se ha dicho que al piloto le tuvieron que trasladar sedado y eso no se ajusta a la realidad, ya que Fernando subió a la ambulancia por su propio pie, lo que indica claramente que estaba consciente y orientado.

Los protocolos de los traumatismos craneoencefálicos indican que hay que estar en observación hospitalaria un período mínimo de veinticuatro a cuarenta y ocho horas dependiendo de la intensidad del traumatismo y de las respuestas al mismo presentadas por el paciente. El TAC realizado inicialmente ha sido negativo, lo que indica que no hay lesiones importantes desde el punto de vista neuroquirúgico. No obstante, el período de observación hospitalaria es una medida de prevención que en este caso es de obligado cumplimiento debido a la aparatosidad del accidente, del que esperamos que no tenga consecuencias para el piloto asturiano.