El partido de las evidencias

Elías Israel
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Entre los múltiples logros de Simeone y su Atlético están el de haber conseguido llevar al Real Madrid a su máxima exigencia y a los derbis a su trasfondo histórico, o sea a la rivalidad en su máxima expresión. Después de tres lustros casi de paseo por el Bernabéu y por el Calderón, resulta tentador pensar que el Madrid es favorito, por el peso de sus individualidades y por la calidad de su plantilla, pero los últimos enfrentamientos demuestran que el Atlético enchufado es un auténtico dolor de cabeza. A su habitual intensidad se une Mateu Lahoz y su cacareada permisividad. Una cosa es dejar jugar, todos lo agradecemos, y otra dejar pegar, que no es lo mismo. Pero el Atleti es mucho más. Tiene veneno a balón parado, domina la segunda jugada y tiene más talento del que su intensidad parece enseñar. Hace virtud de sus limitaciones. Es un equipazo.

Para el Madrid, tras perder la Supercopa de España y la peligrosa cara de Anoeta, se atisba la necesidad de dar un golpe de autoridad. Una ocasión obligada para sacar a la luz su enorme potencial, saber si Cristiano está bien, si Illarra cuenta de verdad (Ancelotti debería jugar con tres en el medio) y si las bajas de Xabi y Di María, o sea el orden y el atrevimiento, no son tan importantes como parecen. El Madrid, aún sin estos dos, tiene mejores jugadores. Una gran ocasión para ver si tiene también mejor equipo.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados