Una foto que es la envidia del mundo

El espectacular poderío a nivel mundial de la actual plantilla del Real Madrid quedó patente ayer en Valdebebas. Los iconos de varias de las mejores selecciones del planeta están representados en el espectacular grupo que maneja Ancelotti. Empezando por Cristiano, el indiscutible nuevo Rey del fútbol terráqueo (con o sin Balón de Oro, me da igual). Siguiendo por Casillas, que es el gran capitán de La Roja y del Madrid en la Champions, que es el escaparate más atractivo de todos. Tampoco olvido a Benzema, representante de esa Francia afortunada a la que el sorteo le permitirá aspirar a lavar el desprestigio de la cita de Sudáfrica en 2010 (Karim no fue convocado así que tiene coartada). Di María, aunque ahora esté amotinado, también es de los más respetados en la albiceleste. Modric es el espejo de la pujante Croacia y Marcelo, la alegría y la fantasía de Brasil, nuestro gran rival el próximo verano con la vista puesta en la final de Maracaná.
Y todos rindiendo honor y cariño a su compañero Khedira, el motor diésel de esa Alemania que aparece como la tercera aspirante por detrás de España y Brasil. Tampoco me olvido de jugadores superlativos como Ramos, Xabi Alonso, Pepe, los curtidos Arbeloa y Coentrao, los jóvenes valores Varane e Isco, y esos Sub-21 que explotarán en cualquier momento como Carvajal, Jesé y Morata. Y la pena es que Bale sea galés y no inglés. La postal de Valdebebas es el reflejo de que el Madrid es el presente y el futuro del fútbol mundial. Sólo el Bayern de Guardiola puede aguantarle el pulso...



