Goles de nueve puro
Cristiano pasa de cenas institucionales, corrillos de vestuario o charlas inacabables con el entrenador. El portugués sólo entiende una manera de disipar dudas y zanjar crisis: a golazo limpio. En una temporada en la que no ha empezado del todo cómodo porque le han movido de sitio, sigue resolviendo problemas y exprimiéndose en el campo por el bien del grupo. Los goles de anoche, de ariete puro, son además un mensaje claro para Ancelotti porque Cristiano no necesita jugar de delantero referencia para marcar tantos de nueve puro. Parece de perogrullo, pero si tienes cómodo al mejor en su puesto, no hay que tocarlo.
Sin estar todavía a tope físicamente, el 7 sigue marcando el paso de este equipo y cuando no aparece, como frente al Atlético, las papeletas de perder son muchas. Lo bueno para Ancelotti es que suele fallar poco; lo malo es que de momento no se vislumbra ninguna solución efectiva para cuando Cristiano tenga un mal día.




