Pasión de Sevilla y... de Araujo

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Rafael Gordillo y Pablo Blanco, símbolos de Betis y Sevilla en los años 70 y 80, empleaban toneladas de energía en muchas madrugás haciendo estación de penitencia con Los Gitanos y La Macarena. La filiación macarena de Blanco generó el contacto que mantuvieron sus amigos argentinos Scotta y Bertoni con la hermandad que venera a Nuestra Señora de la Esperanza; esa cercanía fue el origen de que cuando Monseñor Keegan, arzobispo bonaerense, se fijó en una imagen para importar a Buenos Aires como Cristo del Gran Amor, la talla sevillana que inspiró la imagen fuera precisamente el macareno Señor de la Sentencia. Hace pocos días, Hache Hache Gringo Scotta recontó en AS la historia del Cautivo (o Sentencia) bonaerense, que precisamente el Viernes Santo tiene su gran día en Buenos Aires: allí es el Cristo de los Futbolistas. El Papa Bergoglio es uno de los mayores devotos de esta talla, que en 1980 esculpió Luis Álvarez Duarte.
Manolo Jiménez, entrenador del Zaragoza desembarcó ayer en "su" Arahal para continuar su tradición de más de treinta años como costalero ('patero') de la Virgen de los Dolores. Y el balcón de la calle Sierpes donde Manuel Ruiz de Lopera y sus invitados se asoman a la carrera oficial se ha hecho tan famoso como la vinculación del propio Lopera con su Hermandad del Gran Poder: Lopera (también devoto de La Macarena y el Cachorro) costeó un manto para su titular, Nuestra Señora del Mayor Dolor y Traspaso. Y a la historia pasó aquella jornada de 1965 en la que el mismísimo Gran Poder fue llevado al garaje del exdelantero sevillista Juan Pato Araujo, quien andaba disgustado con el Señor de Sevilla al no ser atendidas unas oraciones que perseguían la curación de un hijo enfermo. Araujo prometió así que no iría más a ver al Gran Poder. "Vas a tener que ir tú a mi casa", dijo. Y aquel día lluvioso del 65, cuando el Congreso de las Misiones, una voz retumbó a la puerta del garaje de Araujo: "Venimos con el Gran Poder; abra por favor, para que no se moje el Señor". Pasión de Araujo pasión de Sevilla.



