Y lo mejor está aún por llegar...
Noticias relacionadas
Cuando te apasionan las motos como a mí, lo de la objetividad periodística se convierte casi en una misión imposible. Viendo las carreras los sentimientos brotan con espontaneidad y en mi caso debo reconocer que tengo auténtica debilidad por Marc Márquez. Nunca olvidaré cuando, siendo él todavía un crío, Emilio Alzamora me lo presentó con el mismo argumento de otros descubridores de nuevos valores: "Este chico es especial, hará cosas grandes". "Como tantos otros", pensé yo sin trasladarle tal reflexión a mi entusiasmado interlocutor...
Pero pasó el tiempo y, casi sin darme cuenta, me encontré con Marc en el Mundial. Y entonces empecé a darme cuenta de que quizá esta vez Alzamora sí tuviera razón, que este chico exhibía un talento fuera de lo común. Y llegó su primer título de 125cc, el salto a Moto2, su corona en la clase media de este mismo año... y la sospecha se convirtió en certeza para mí: Márquez es el piloto más cualificado que jamás he conocido. Tiene técnica, pundonor, coraje y ambición, todo ello aderezado fuera de la pista por una personalidad sencillamente encantadora. Y sólo 19 años, así que además podemos felicitarnos porque lo mejor está por llegar...




