Un domingo para confiar en la suerte
Noticias relacionadas
No me preocupa demasiado el resultado de la calificación del GP de Brasil. Lo único importante es lo que pase hoy a las cinco de la tarde, esa hora tan taurina, en el circuito de Interlagos. Y mi planteamiento, que creo que es el más extendido por razonable, sigue siendo el mismo desde que se empezó a adivinar que Vettel cogía carrerilla: hay que encomendarse a la suerte y esperar un fiasco del alemán. Será la lluvia, será el alternador o será una colisión. Porque de otro modo, el título está tan perdido como desde hace semanas.
Por eso sigo teniendo fe. Confío en un podio de Alonso y ese cero de Vettel. Porque el destino nos debe esta alegría, porque el asturiano ha sido el piloto más completo del año (no así su equipo) y porque cuando se confía tanto en algo, quiero pensar que la providencia facilita su consecución. Admito que todo esto suene a discurso vacío o desesperado, pero es lo que nos queda. Y tampoco hablamos de una utopía. Fernando ha sido capaz de nadar hasta esta orilla y no para morir acariciando ese sueño del tercer título, que es el suyo pero también el nuestro. En muy poco saldremos de dudas. Suerte...




