Madrid y Barça, cada vez más ricos
"El fútbol español se muere", es la conclusión que de su estudio saca José María Gay de Liébana, profesor de Economía y especialista en la materia. El titular ocupaba ayer nuestras páginas centrales. Hoy ahondamos en el asunto, en busca de más referentes. La asistencia a los campos está decayendo en torno a un doce por ciento y muchos de nuestros clubes ya se han empezado a apretar el cinturón. La mayoría ha descendido los presupuestos, incluidos varios de los que han conseguido este año mejorar sus derechos de televisión con el empujón de Canal+ para hacerse con algunos más de los que tenía.
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La crisis se hace visible. La imagen más relevante quizá fuera la estampa inicial del Sánchez Pizjuán, con los jugadores formados y la grada del fondo semivacía. Ni el Madrid ni el Barça llenan ya en sus salidas. Al Madrid le sobraron doce mil localidades ante el City, para Vallecas quedan aún tres mil en taquilla y se duda del lleno. El mal es colectivo, porque la crisis ataca a todos. Y, como toda crisis, aumenta las diferencias entre los más ricos y el resto. Hace seis años el Madrid y el Barça sumaban el 43% del presupuesto colectivo. Ahora suman el 53%. Más distancia con el resto cada año que pasa.
Al menos hay síntomas de sensatez, aunque quizá esta sea una palabra excesiva e inapropiada para el fútbol. Pero se ha gastado menos en fichajes, incluso hemos permitido que valores nacionales salieran a precios que parecen menores que su valía, como Cazorla (16 millones), Borja Valero (7) o Michu (2,5). Pero todavía hay mucho de donde rascar. Los que vivimos cerca del fútbol somos conscientes de con qué alegría se apalea el dinero desde tiempo inmemorial. Sólo que ahora la crisis aprieta tanto que ni el fútbol, con el que tan dadivosos hemos sido siempre, tendrá que ajustarse. Tiene margen para ello.




