El Tigre no atiende a nadie
Noticias relacionadas
Falcao es un tigre cazador que necesita reservar sus fibras, su atención y su voracidad para los momentos de área. Como tigre que vive por y para la caza no tiene tiempo para chismes y marañas. Ni para advertir o controlar a su padre o su tío ni para andar en desmentidos o planes de futuro. Ni siquiera para tanta atención hacia los aficionados que le idolatran. Sin embargo su bendita generosidad le convierte en una delicia para los fans y un filón para los departamentos de márketing. Ahora bien, si en el particular cosmos de las estrellas del fútbol español nunca falta un pelo en la sopa tampoco se trata de tolerar o no advertir cómo la gente se lo arranca para ponerlo en el plato del colombiano. Falcao es el mcguffin de este momento para el mundo no atlético.
El madridismo necesitaba una referencia, un rey puesto, un clavo que sacara a otro clavo si la tristeza de Cristiano Ronaldo iba a mayores. Quién mejor que el futbolista de moda, más aún, otro de los principales súbditos de Jorge Mendes. Falcao es un jugador top que, a diferencia de otros ases mundiales, empieza la temporada a munición llena. La primera condición para que el colombiano siga mucho tiempo en el Atlético de Madrid es codearse con los mejores, o sea, jugar la Liga de Campeones. Después Falcao jugará, no donde quiera él, que diría Cerezo, ni siquiera donde prefiera su padre o donde desee Florentino Pérez (recordemos el caso Agüero) sino donde dispongan, a cuatro manos, Miguel Ángel Gil Marín y Jorge Mendes.



