Alonso ganó en territorio Vettel-Merkel
Acabó la carrera y Niki Lauda acercó el micrófono en el podio al ganador y le lanzó la pregunta que nos corría a todos por la cabeza. Y Alonso respondió: "No entiendo de política, pero es cierto... En España no está bien la situación, pero un español, con un coche italiano diseñado por un griego, ganando en Alemania... está muy bien". Alemania, territorio Vettel, pero territorio también, y sobre todo, Merkel. Los países mediterráneos sufrimos porque años atrás gastamos mucho y mal y porque Merkel ha escondido la hucha. Lo que nos queda son estas satisfacciones deportivas.
Noticias relacionadas
El deporte sólo es la más importante de las cosas pequeñas, pero al menos sirve para que en días como el de ayer, en que como festivo no hubo termómetro a la prima de riesgo, podamos sentirnos un poco mejor. Alonso, ese Alonso nuevo que pilota tan bien como antes pero que al tiempo parece reconciliado con un entorno que antes le abrumaba, nos dio un fin de semana estupendo, ganando de campana a campana. Feliz con su Ferrari, como dijo no hace mucho, feliz consigo mismo, impecable en su pilotaje, cuidando los neumáticos, deslizándose suave, impecablemente, en cabeza de la carrera.
Me gusta este Alonso, me hace feliz verle feliz en una madurez plena. Va hacia los 31 años, consiguió ayer su trigésima victoria y se consolida ya seriamente en cabeza de la tabla. La temporada avanza y avanza y cada día ve a los demás más lejos: Webber a 34 puntos, Vettel a 44, Raikkonen a 56, ¡Hamilton, que ayer hizo su segundo cero, a 62...! Por fin cuaja el tándem Alonso-Ferrari, como soñábamos cuando fichó por la mítica escudería italiana. Estas cosas no mejoran la prima de riesgo ni amortiguan el paro, pero nos dan una satisfacción legítima y elevan nuestra autoestima como pueblo. Gracias, Alonso.




