España-Italia y los 'factores varios'
Italia, Italiaaaaa, Italiaaaaa... Con su camiseta azzurra y su familiar himno, 'Fratelli d'Italia', que hemos escuchado tantas veces. Italia, esa selección querida a la que hemos visto casi siempre en los altos tramos de las fases finales, de Eurocopa o Mundial. Tantas, que algunos de sus jugadores se nos han acabado por hacer familiares. Como a los de otros países, ídolos catódicos que acaban por entrar en nuestro paisaje familiar: Rivera, Riva, Zoff, Cabrini, Maldini, Baresi, Di Baggio, ahora Pirlo... ¡Tantas veces los hemos visto! Un día me encontré cara a cara con Rivera y me pareció conocerle de siempre.
Noticias relacionadas
Así que hoy pienso que la gente de por ahí, de cualquier lado del mundo (también de Italia) mirará con esos mismos ojos a nuestros Casillas y Xavi, a nuestros Sergio Ramos y Piqué, a nuestros Iniesta y Silva, a nuestros Torres y Pedro, a todos los demás, que se han ganado durante estos años un respeto en casas, bares, casinos y teleclubs de todo el mundo. Los prodigios de Casillas, las pelopinas de Xavi, aquellos goles de Torres e Iniesta... ¿quién no ha visto todo eso? Ellos son hoy lo que años atrás eran los brasileños, los alemanes, los argentinos... los italianos. Son los jugadores favoritos del planeta.
No sé si hoy ganarán el partido. Es difícil, aunque no es más fácil para Italia. La ausencia de Villa nos sumió en una duda que se arrastra desde el primer partido, pero aún así el desempeño del equipo ha sido magnífico. Como el de Italia. Sólo que ahora nosotros tenemos lo que ellos tenían antes, ese aura de nación futbolísticamente grande, esa sensación de que los 'factores varios' (suerte, arbitraje, tandas de penaltis...) no nos van a traicionar. Porque los nuestros son, ya, jugadores de cuajo, peso, prestigio, oficio y excelencia, como los de esos otros países que siempre admiramos en las fases finales.




