El calendario como enemigo de La Roja
Aquí tienen un estudio de la carga de partidos que han acumulado durante el curso nuestros seleccionados y los países que consideramos más importantes, y en eso somos líderes. Un liderazgo que quizá no es envidiable. Tenemos una liga larga (hace tiempo que la UEFA recomienda dieciocho equipos en lugar de veinte), tenemos Copa a ida y vuelta, nuestros clubes son buenos y duran en Europa hasta el final o casi y Villar no perdona una fecha FIFA. Todo junto hace que tengamos hasta diez jugadores de campo por encima de los 4.000 minutos. Dos de ellos, Xabi y Ramos, en la frontera de los 5.000.
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A eso se une, además, que la mitad del grupo jugó su último partido gordo, la final de Copa, muy tarde, lo que retrasó su incorporación a la Selección. Y la tremenda tensión con que juegan todo el año los del Barça y los del Madrid, que son mayoría. Obligados a ganar todo, presionándose el uno al otro. Y los del Athletic, aunque sólo sean dos, han trabajado en un sistema de una exigencia casi asfixiante con Bielsa. Todo junto dibuja un panorama inquietante. Estupendos jugadores, pero estaría más tranquilo si no llevaran tanta carga encima, si no viera que otros llegan bastante más descansados.
Claro que hay algunos alivios: Iniesta no trae tanta paliza y es la perla del equipo. Pedro ha jugado muy poco (mucha lesión) y ha alcanzado el punto bueno de forma y juego justo al final. Piqué, abandonadillo, parece haberse puesto las pilas al final y llega bien y corto de minutos. Tampoco Torres está todo lo cansado que quizá él mismo hubiera querido... No todo es tan malo, pero hay algunos casos que preocupan, sobre todo los de Xavi y Xabi. No es culpa de nadie y es culpa de todos, pero algún día tendremos que aflojar un poco este calendario loco que nos hemos impuesto con el tiempo.




