El fútbol es la cosa que mejor se vende
Nunca dejará de admirar lo bien que se vende el fútbol. El miércoles, antes de saber el día, la hora, e incluso el rival, el Madrid ya urgió a los abonados a retirar su localidad, con una premura que sorprendió a muchos e irritó a bastantes. Aun dando por hecho que el rival sería el Barça, ¿sería el martes, el miércoles o el jueves? ¿Y la hora? ¿Y se televisaría en abierto o en Canal +? Son variables a examinar antes de tomar una decisión así. No todo el mundo tiene Canal +, hay que tenerlo en cuenta. ¿Y ocho, nueve o diez de la noche? Es parecido, pero no es lo mismo. Y si es muy tarde, ¿voy solo o con el niño?
Noticias relacionadas
Pero hubo que responder a toda prisa y ayer mismo el club ya puso a la venta las entradas de los que no las habían retirado, junto a las abiertas al público. Anoche ya sólo quedaban algo menos de seis mil, eso antes de que se jugara el Osasuna-Barça, e incluso entre cierta inquietud por la niebla, que en algún momento hizo temer que este partido se aplazara. Recuerdo que una vez le escuché a Pedro San Martín decir: "El fútbol es el único espectáculo en que pagas la entrada sin saber lo que vas a ver". ¡Y se refería sólo al secretismo con las alineaciones! Aquí las entradas han volado sin rival, día ni hora.
¿Tanto atrae el fútbol? Sí. Tanto atrae. Sin salir de Madrid vuelvo la mirada al Atlético, donde Simeone, la gran ilusión, anuncia que le basta con atacar una sola vez y ganar por uno a cero. La respuesta a eso es que para la matinal del domingo (Atlético-Villarreal) se anuncia la presencia de setenta peñas, autocares llegados de cualquier sitio y lleno en el Calderón. Simeone ilusiona por su presencia, su carácter y el cariño que se ganó como jugador y las ganas del hincha atlético de aceptarle son tan grandes que no se enfrían ni ante tan desoladora proclama. En fin, ya lo dijo Boskov: fútbol es fútbol.




