Temas del día

La cuadricefalia asfixia al Atlético

La cuadricefalia asfixia al Atlético

El Albacete ganó en el Calderón, 0-1, rematando de este modo el 2-1 que obtuvo en su campo. Así que está en octavos de la Copa del Rey. Felicidades. Obtuvo ese éxito ante el club con tercer presupuesto de España, aunque quizá sea también el primero en confusión. Bicefalia, acuñó Matallanas, en referencia a la discordia, mal disimulada, entre las dos cabezas del club, el presidente, Enrique Cerezo, y el máximo accionista, Miguel Ángel Gil, heredero del nunca bien ponderado Jesús Gil. Cuadricefalia, se podría decir, si a esa dualidad se suma la de los dos intermediarios que discuten el dominio, Quilón y Mendes.

El resultado es este, un Atlético que flota en la mitad de la tabla, que ha caído en la Copa y que si aún se permite soñar en la Europa League es porque sabe que tiene músculo para eso, pero que necesita un sentido y un propósito para asaltar ese título. Ahora vendrá Simeone. La Magdalena le guíe. Hasta donde lo conozco, es un tipo firme y tiene crédito entre la afición, pero esa casa es, y me sabe mal decirlo, una locura. Dos cabezas, cada cual con su mano derecha y su mano izquierda. Técnicos y jugadores de una línea o de otra, escondrijos y coartadas para que el que quiera o pueda se esconda y haga el vago.

Manzano se va a ir con dignidad. Lo del otro día, cambiando a Diego y Turan, fue un desafío absurdo, pero al tiempo tuvo la nobleza del grito desesperado ante el pelotón de fusilamiento. Llegó como una desilusión, como desempate a un pleito absurdo entre los dueños. Su presencia ha sido el desarrollo de un absurdo, tan absurdo como fue la ausencia de Miguel Ángel Gil de la comida de Navidad de los medios, que se ahorró por cobardía moral, por su pura y simple falta de convicción en lo que hace. Este Atlético, en fin, es la ceniza de lo que conocí. Quizá un día vuelva, pero no sé cuándo.