El banquete de Cristiano
Noticias relacionadas
Cristiano es un glotón del gol. En las últimas jornadas ha sido muy importante para su equipo en su faceta más generosa, pero él necesita marcar para irse a casa tranquilo y con la sensación del deber cumplido. Esa ambición es la que le hace marcar diferencias. Y ante el Málaga se dio un festín utilizando todos los recursos para marcar. De primero, gol de nueve puro, colándose entre los centrales y rematando de primera; de segundo, jugada personal para acabar con un derechazo raso inalcanzable para Rubén; y de postre, un lujazo de espuela sólo al alcance de los grandes Y otro balón para el salón de su casa.
La noticia es que ninguno de los tres fue a la contra. Todos llegaron con la versión de un Madrid dominante, con posesión y con paciencia para buscar espacios entre la defensa malacitana. Sólo me sobró el bailecito con Marcelo para celebrar su primer gol y el del láser que se pasó la tarde apuntándole a la cara. Si yo fuera Cristiano le dedicaría el hat-trick al tonto de turno.




