Los dos cazan como perros...

Noticias relacionadas
El Bernabéu detuvo su aliento en el minuto 71. Se marchaba Benzema, ese felino mutado en perro ladrador gracias a Mourinho. La afición le aplaudió con cariño, agradeciendo a su alumno más complicado una actuación de nivel Champions. En su lugar salió Higuaín. El martillo pilón que se ha ganado un hueco en el corazón del madridismo a base de bemoles, cabezonería rauliana y una personalidad de acero. La grada irrumpió coreando su nombre, empezando por el Fondo Sur y siguiendo por todos los anfiteatros, unidos por la pasión hacia un futbolista al que ven como si fuera de la casa.
Lo importante, como recalcó la portada de AS del martes, es que esto es un "bendito problema". Nadie tiene en Europa dos nueves de semejante calibre. Pipita se compraría la colección de herramientas que promociona el AS este fin de semana y se trabajaría sus goles a martillazos. Benzema tiraría de cincel. Dos estilos complementarios que permiten a Mou dormir a pierna suelta...



