El mayor fracaso de la historia

El mayor fracaso de la historia

No admito paños calientes. Lo sucedido en Bilbao quedará como la mayor humillación de la sección de baloncesto más laureada de la historia. No por demérito del Bilbao, equipazo en el que brillaron, para mayor sarcasmo, Mumbrú y Hervelle. Dos descartes de Messina, ese lumbreras de los banquillos que el Madrid contrató hace dos veranos a precio de beluga para sustituir a ese entrenador sensato, noble y humilde llamado Joan Plaza. Aquí se ha querido ir de modernos y al final han hecho el ridículo más sonado que se recuerde. Con Plaza, vi ganar una Liga ACB a lo grande y una Copa ULEB con 2.500 madridistas desplazados a Charleroi. Allí vi ilusión y futuro.

Pero con Messina se hundió el proyecto. El propio Juan Carlos Sánchez, autocrítico, reconoce que se equivocó al mantener a su ayudante, Lele Molin. Le pido a Sánchez que se reúna con su tocayo de apellido (José Ángel Sánchez) y que hagan balance: siniestro total. Y el Bilbao con la tercera parte de presupuesto. Sigo avergonzado...