El 'efecto cascada' del primer día
A la espera de los cuatro Clásicos, en los foros deportivos se debate sobre cómo afrontar cada competición y quién tiene más presión en cada una de ellas. Hacer pronósticos sobre todos los posibles resultados, en el fondo no tiene mucho sentido porque lo que acontezca en cada partido influirá directamente en el siguiente tanto positiva como negativamente, ya no sólo por el resultado sino por otras variables como tarjetas, expulsiones, actuación arbitral, etc...
Vayamos al primer duelo. El Barça jugará sin la presión del Madrid debido al colchón de puntos (ocho). Guardiola tiene una buena excusa para motivar a sus jugadores porque un empate o una victoria supondría una ventaja para preparar la Champions con la máxima concentración, una vez finiquitada la Liga. Sin embargo, si el Madrid se pone a cinco puntos, los azulgrana no podrán desconectar aún de la Liga y el Madrid romperá una inercia negativa en los enfrentamientos directos que le aportará autoconfianza para la final de Copa. Por tanto, y a sabiendas que el resultado de este partido puede generar un efecto cascada, estoy convencido que ambos equipos saldrán con las alineaciones más parecidas al once de gala.
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Cualquier enfrentamiento entre los dos grandes genera motivación intrínseca ya de por sí en los jugadores, pero el que tiene más presión lógicamente tiene más necesidad y, por tanto, más ambición. La aparición en escena a última hora de Puyol puede tener un efecto psicológico positivo en el vestuario blaugrana, porque vuelve un líder al grupo.
Olivier Martínez es psicólogo deportivo y asesor de varios equipos.



