Deportistas de una pasta especial
Noticias relacionadas
Lo dice la sabiduría popular, que en esto no falla. Hay dos clases de motoristas: los que se han caído y los que se van a caer. Así es este deporte de valientes, de los que buscan el límite más allá de la razón. Es lo malo que tiene ir sobre dos ruedas, que la fuerza de la gravedad es poderosa y como no te andes con ojo acabas por los suelos. Lo saben todos los motoristas, pero sobre todo aquéllos que buscan la excelencia de la victoria, los que pretenden ser los más rápidos entre los más rápidos. Coquetear con la física tiene sus consecuencias, así que una frenada excesiva o una tumbada más allá de lo razonable se paga.
Y asumo, porque lo sé a ciencia cierta, que son tipos de una pasta especial. Ignoran el riesgo y, sobre todo, el dolor para intentar ser los mejores, los vencedores, los intocables... Aunque no siempre la apuesta sale ganadora y acaban por el suelo. Arrastran sus motos, sus monos de cuero, sus cuerpos. Lo impresionante, casi lo increíble, es que se levantan, corren de nuevo hacia sus motos sin saber si sus huesos siguen enteros, y vuelven a intentarlo. Piénselo bien. Dejan de lado su integridad y sólo piensan en seguir adelante. ¿Usted lo haría? Yo sé que no y por eso tengo claro que estos chicos son de una pasta especial...




