Madrid-Milán, con historia y estrellas
Cuando los dos equipos estén esta noche ahí abajo, formados, dieciséis Champions nos contemplarán. No hay partido posible que reúna tantos títulos europeos, tanta leyenda. Pero no se trata en este caso, como en el del Ajax, de glorias pasadas, sino de dos clubes fuertes, cargados de estrellas y de ambición. Dos clubes que se disputan la hegemonía europea desde tiempos ya casi remotos, los años de Di Stéfano y Maldini padre, pero que se han tenido siempre afecto y admiración, por encima de los resultados. El Milán fue habitual del Trofeo Bernabéu y el Madrid fue el invitado al Centenario del Milán. Y goleó, por cierto.
Noticias relacionadas
Tiempos de Di Stéfano y Maldini padre, decía. O de Amancio y Rivera. O de Michel y Maldini. O de Casillas y Pato. Siempre ahí, jugando bien, dándose la mano, reconociéndose mutuamente. Ahora nos visita un Milán en reconstrucción, al que Berlusconi ha dejado de incorporar dinosaurios. Tiene un ataque temible, Ibrahimovic y Pato, con Robinho, ese ángel caído en pecado de pereza, a la espera. Tras ellos, Ronaldinho, no hace tanto mejor jugador del mundo, eje de un Barça maravilloso, del que salió por su mala cabeza. Ahora quiere rehacerse. Y están Pirlo, con su violín, y Gattuso, el boina verde. Y el viejo y querido Seedorf.
Enfrente, todo un Madrid, también reconstruido. Una vez más, podríamos decir, pero me da que esta puede ser buena, que Mourinho ha venido para quedarse un tiempo y que ya ha montado el rompecabezas. Cristiano e Higuaín se apoyan, Özil frota la lámpara, Xabi Alonso y Khedira alimentan la máquina, la defensa es firme y por si acaso a Casillas aún le quedan milagros, cosa asombrosa si se piensa la década que ha llevado. Un partido grande, aunque nos llegue empaquetado en esta liguilla que le quita algo de emoción. Ojalá el campeonato les vuelva a enfrentar más adelante, en esas instancias sin vuelta atrás.




