Competición
  • Champions League
  • LaLiga SmartBank
  • Copa Argentina

Casillas estará agradecido a Llorente

Casillas estará agradecido a Llorente

Gol de última hora del Rey León y victoria apurada ante Arabia Saudí. Como esto consiste en ganar y los duelos con pan son menos nos acostamos contentos. Pero España ha empezado este camino hacia Sudáfrica (cuarteando por Innsbruck para un par de amistosos, el próximo, el jueves, ante Corea del Sur) con un partido perezosón, no del todo digno del campeón de la Eurocopa y favorito en las apuestas para el título mundial. Una buena noticia: Iniesta está fenomenal. Una no tan buena: Villa está lejos de su mejor forma, aunque al menos hizo su gol. Y leña para un debate: Casillas resultó transparente.

El segundo gol no fue culpa de él: el balón rebota en una espalda perdida y le deja vencido hacia el otro lado, paralizado, desairado. Pero el primero sí fue su culpa, una salida blanda, en la que un rival le obstruye, él no se impone y cuando llega, mal y tarde, al embroque, el grandote Osama le cabecea por detrás, ganando limpiamente a Piqué. Ese gol, más el otro, más falta de actividad en el resto del partido, le dejaron en nada. Víctor Valdés ha ido para apretarle y más vale que lo tome en serio. Casillas lleva una temporada sin brillo. En el Madrid no tiene quien le apriete. Aquí, sí. Y la cosa no es para andarse con bromas.

Así que tiene bastante que agradecerle a Llorente, cuyo gol final deja en menos el agujero del 0-1. ¿Y España? España tuvo dos equipos: el del tiquitaca, con mis cuatro favoritos (Xavi, Iniesta, Silva y Villa, el cogollito que para mí compone este equipo) y luego algo muy diferente, con la fuerza en la media de Javi Martínez, con Navas y Pedro por las alas y Llorente arriba. En España los cambios lo son del todo, porque cambian a fondo el sentido del equipo. Con las dos fórmulas mandó, con ninguna arrolló. Por eso pasó ese sustillo del casi empate. Que no viene mal, porque aquí lo que sobraba, lo sabemos todos, era confianza.