Mourinho no se anda con disimulos
En este diario llevan ustedes un trabajo singular, que se debe a Guillem Balagué y Manu Sainz: una entrevista con un hombre de fútbol que contesta a todo con verdad y sin tapujos. No es lo usual. Lo usual, en el fútbol (y en muchos otros territorios) es la prudencia, el disimulo. Mourinho contesta a cuestiones sobre nombres propios (Guti, Valdano, Di María, Maicon, De Rossi, Coentrao, Milito...) con una naturalidad desusada. Si algún caso le produce duda, como el de Raúl, lo dice. Tanta verdad sobre temas concretos da credibilidad a los criterios que vierte sobre cuestiones de fondo, como su visión sobre el Real Madrid.
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"Entrenaré al Madrid sí o sí", dice también, y de eso estamos seguros todos. También Florentino, que en un acto difícil en el que le abreviaron las preguntas, agradeció los servicios prestados a Pellegrini. A Mourinho se le espera hoy, su acuerdo con el Madrid está ultimado desde hace bastantes días, pero aún tiene que resolver su salida del Inter. Él asegura que tiene la promesa de Moratti de dejarle salir; Moratti insiste en merecer una compensación. Las tres partes (Madrid, Mourinho, Moratti) deberán construir una solución equilibrada, que no desaire a Moratti pero que tampoco afecte a la lógica de los hechos.
Lo que no cabe, y estoy seguro que no se hará, es ese 'totum revolutum' que sugiere el Inter, mezclando de forma confusa con un monto alto de dinero la salida de Mourinho, el traspaso de Maicon, el empaquetamiento indeseado de Quaresma, que ha pinchado allí, y hasta Motta, pieza para ese medio campo que se sabe que el Madrid quiere reforzar. Eso no será así seguro. Primero, lo de Mourinho, a ser posible por las buenas. Luego los refuerzos, entre los que Maicon es prioridad, dado que Mourinho es uno más de los que ven a Sergio Ramos como central. En todo caso, no creo que esta tensión dure ya muchos días.




