Lo que vale realmente es el pastel

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Ya no hay nadie (ni siquiera un hombre de poca fe higuainista como yo) que pueda dudar de que el Pipita está realizando algo grandioso esta temporada. Sus números invitan a cualquier tipo de esperanzas y todo el madridismo estaría encantado de ver al argentino convertirse en Pichichi de la Liga y Bota de Oro del fútbol europeo. No soy quien para quitar mérito y glamour a la consecución de tales distinciones pero me gustaría recordar que, en un club como el Real Madrid, estos premios sólo pueden ser lo que en muchos idiomas se define como "la guinda del pastel".
El madridismo siempre se ha caracterizado por su fuerte apetito y esta única pequeña guinda, es decir, la Bota de Oro de Higuaín, no conseguiría alimentar debidamente a los aficionados blancos. Quiero explicar que la coronación goleadora del argentino tendría una verdadera repercusión nacional e internacional si el Madrid conquista el campeonato. Estoy convencido de que el propio jugador opina lo mismo que yo y que él también prefiere un título colectivo tan relevante como la Liga española a un trofeo personal relativamente reconocido.



