Florentino se perdió la tarde de Cristiano

Florentino se perdió la tarde de Cristiano

En respuesta al fiasco de Lyon, el Madrid soltó en el Bernabéu el partido más espectacular de la temporada, con un refulgente Cristiano en el centro de la escena. Empezó con un fabuloso gol de tiro libre, el mejor de los marcados desde que llegó al Madrid, y habrá quien diga, y no lo discutiré yo, que el mejor que se ha visto en ese campo. Carlos Martínez, con buen tino, se asombró en la transmisión de Canal + de que con tanto fútbol como se ha visto, con tantas estrellas como aparecen continuamente, con tanto como se ve, se copia y se perfecciona, aún haya lugar para novedades. Y Cristiano nos ha traído una: su tiro libre.

En el descanso comentábamos que esta nueva suerte merece un nombre, como lo tienen la bicicleta, el caño, la chilena, la rabona o el penalti de Panenka. Cristianina, Cristianazo, Cristrallazo, Misil CR, Obús de Madeira... Todas esas ocurrencias desgranábamos mientras el partido galopaba de área a área, con goles para dar y tomar, pero siempre con Cristiano animándolo todo, como uno de aquellos mariscales de tiempos napoleónicos que cargaban, sable en mano, a despecho de las balas. Se quedó en ese solo gol, pero dio varios. Puso en casa a Higuaín, Kaká y Xabi Alonso, que se estrenó ayer.

Florentino se perdió la tarde que le hubiera hecho más feliz. Llegó justo al sexto gol. La responsabilidad le llevó a Barakaldo, donde la fiesta fue para el Barça. Suerte para Valdano, que hizo el viaje a la inversa, cambiando gustoso palco por palco con su presidente. Allí había un título en juego, pero lo del Bernabéu también tenía su miga, con un proyecto y un entrenador en solfa. Y resultó que la tarde acabó en júbilo, tanto que Pellegrini se permitió el adorno torero de cambiar a Lass por Diarra... Lyon queda ya lejos. Con un Cristiano así el Madrid puede soñar con todo... menos con el baloncesto. A eso no juega.