Adiós potro, pero ¿y el potrillo?
El potro ya está en Gijón, esperando acumular minutos y tratando de seducir con ese juego que le costó al Espanyol cerca de tres millones de euros hace dos años y medio. Se fue Lola convencido de sus posibilidades, abierto a un posible regreso en los próximos meses y deseoso de poder acudir a la cita mundialista del verano. La verdad es que se lo merece. Pasó por todas las categorías inferiores de Serbia y ahora que le llega lo bueno, estaba dándose cabezazos en las puertas de su apartamento, cerca del mar. Es posible que en El Molinón encuentre la brújula o el GPS que alguien le birló y que sin el aparato andaba bastante despistado. Desde aquí le deseamos toda la suerte del mundo: es un buen tío, de buenos gestos y víctima de una seria injusticia.Ahora dicen que no hay dinero para fichar, que no es novedad. Ya se habla del mercado francés, del italiano... no existe la memoria ¿Y Óscar Sielva? ¿Qué nos hemos vuelto locos? ¿Ya no sirve para el fútbol el potrillo? ¿Qué no buscan un medio? Se fue ilusionado en verano a Cartagena. La noche previa a su marcha devoraba bocadillos de salchicha en el Frankfurt de Pedralbes. "A ver cómo sale la película", se preguntaba. No ha tenido minutos y se puede sentir estafado por los técnicos de allí, claro. Le prometieron mucho, pero encontró en el banquillo. Es joven, bueno y de la casa. Volvería con coste cero y loco por poder ayudar. Pero da la sensación de que a más de uno la idea no le seduce y tratan de esconder su nombre, como siempre hicieron. ¿O no?




