Yo digo Moisés Llorens

Ibrahimovic rompió su maleficio

Moisés Llorens
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

Iba Ibra para jugar como titular, pero decidieron aguantarlo en el banco. Una inversión tan potente, tan millonaria, no podía lesionarse por una imprudencia médica o por una urgencia del entrenador, tan sensato siempre. Aguantó ante el Inter, pero cuando ayer le dijeron que comenzara a calentar, ya se había quitado el chándal. Además de medirse al Madrid, para Zlatan el duelo era un reto; se trataba de anotar en un partido importante y de acabar con los comentarios que desde Italia le acusaban de esconderse en los duelos vitales.

El sueco empaló de maravilla, cierto, y pese a la dificultad de la ejecución, le quiso dar el mérito a Alves, en otro buen partido del brasileño. Ibra no había rematado aún pero ya tenía levantados los brazos en claro gesto de celebración. Era su momento de gloria, fue su noche de oro. Vibró como nunca se le había visto vestido de azulgrana. La frialdad sueca pasó a la calentura balcánica, la de sus orígenes. Ibrahimovic rompió ayer su maleficio.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados