En Madrid tenemos una corazonada
En algo estamos de acuerdo todos los madrileños. Los hombres y las mujeres; los del Madrid y los del Atlético; los nacidos aquí y los avecindados, todos bienvenidos; los 'gatos' y los que, como yo, no tenemos ningún abuelo madrileño; los de derechas y los de izquierdas; los taurinos y los antitaurinos... En algo estamos de acuerdo: tenemos una corazonada. La razón nos dice que Obama manda mucho, o que unos JJ OO en el Río de Janeiro de Lula serían convenientes en el tablero geopolítico. Sí, la razón nos dice eso. Pero el corazón tiene razones que la razón no entiende. Y tenemos una corazonada.
Noticias relacionadas
Por eso salimos ayer a la calle, a Cibeles, sin que el Madrid hubiese ganado nada. Salimos para mostrarle al cielo una mano abierta, una mano con los colores olímpicos, cinco dedos como cinco anillos. El asunto se va a decidir el viernes, en Copenhague. El asunto, ya saben, es qué ciudad va a organizar los JJ OO de 2016, justa en la que competimos con Tokio, Chicago y Río. Ya luchamos por los de 2012, luchamos contra las ciudades emblema de los cuatro países que se repartieron el mundo tras la II Guerra Mundial: Nueva York, París, Moscú y Londres. Ganó Londres. Fue un chasco, pero nos levantamos.
Hay cosas de qué presumir. La candidatura es buena, las instalaciones están hechas en gran parte, el proyecto del estadio olímpico, apoyado en el Atlético, es ejemplar, la ciudad ya ha sufrido el soterramiento de su autopista de circunvalación, que ahora agradecemos. Toda España nos apoya y los éxitos incesantes de nuestro deporte son un viento que empuja. Claro que no ayuda el papel de Lula en el mundo, ni el prestigio de Obama, ni el hecho de que los del 2012 sean en Londres. Pero nada nos debe negar el derecho a creer y a desearlo. Y todo aquello que se desea con fuerza es realizable.




