Pellegrini decidirá las jerarquías
Noticias relacionadas
La pretemporada sirve para hacerse amigos y poner las reglas del juego, no sólo las tácticas. Por eso el entrenador debe observar y dirigir, y no únicamente en el campo. Si se deja solos a los futbolistas se suelen crear asociaciones que pueden perjudicar al conjunto y el preparador debe tener olfato para corregirlo. Steve McManaman, por ejemplo, se dio cuenta en su primera pretemporada que la relación Morientes-Raúl iba a ser imposible de romper; intentó que en el campo fuera obvia, escogió carreras muy visibles y en las que sabía que nunca iba a recibir el balón. Así ocurría una y otra vez, pero el entrenador (Del Bosque) no hizo nada al respecto: era una batalla perdida desde el principio y le costó muchos sudores entrar en ese pequeño club privilegiado.
A Iván Campo le pasó algo igual al llegar: en un partido, Hierro subió a rematar un contraataque; Campo lo intentó al poco rato y Del Bosque paró el juego para abroncarle. Campo sabía dónde había aterrizado y quién mandaba. Rafa Benítez vio en su primera semana en el Liverpool cómo Gerrard, Owen y Murphy se sentaban en las mismas mesas y no se relacionaban con el resto del equipo: echó pronto a dos de los tres. De momento y por lo visto ayer, en este Real Madrid todo está un poco verde. Hay un portugués que no entiende de reglas y un francés algo tímido que atiende más a las jerarquías. Eso creará tensiones nuevas y viejas, y pondrá a prueba la maestría de Pellegrini, que lógicamente está todavía "olfateando" su plantilla.




