Este Madrid escapa a cualquier análisis

Este Madrid escapa a cualquier análisis

Esto escapa a toda lógica hace ya tiempo, pero hay que reconocer que es emocionante. Que jugando como juegan uno y otro el Madrid se acostara anoche a tres puntos del Barça después de 32 jornadas es inaudito. Pero es real. Del mismo modo es inaudito, pero real, que el Madrid ganara anoche un partido que jugó aún peor de lo que suele, desde una alineación de partida absurda, con lesión de Robben cuando la cosa parecía mejorar, con unos cambios después desquiciantes y con un penalti fallado por el Getafe a nada del final, porque Casquero se quiso marcar una de Panenka ante Casillas y le dio vida al Madrid.

Han ganado, Juande les tiene vivos, pero su equipo fue ayer un horror. Tres nueves estorbándose, porque no puede quitar a Higuaín, que es el mejor de los tres, y no se atreve con Raúl por sus galones ni con Huntelaar por sus goles que, por cierto, se han secado. Guti y Van der Vaart haciendo el vago. Gago abarcando todo el campo, Marcelo asomándose, Sergio Ramos con su espíritu, Higuaín a ver qué le salía. Eso era todo. Tan mal jugaba el Madrid que hasta contagió al Getafe. Gracias a eso y a una primera heroicidad de Higuaín llegó al descanso en empate. Pero su fútbol había sido infumable.

Con Robben mejoró, pero duró poco. Luego, el cambio de Cannavaro por Javier García desmoronó el castillo de naipes. ¿Qué quedaba? Quedaba ese espíritu de invencibilidad del Madrid, que produjo el milagro más difícil de todos. Con perla de Guti (dejó otra, gran pase a Huntelaar). Con penalti parado por Casillas (horrible la actitud de Pepe), con la machada final de Higuaín, siempre él... Piña enorme, estadio encendido. Esto no se parece en nada al Barça, pero tiene su mérito. Y ya llegados ahí, ¿quién sabe? En Sevilla faltarán Pepe, Robben y quizá Higuaín, pero eso ahora ¿a quién le importa?