Si Robben fuera algo menos chupón...
Partido hermoso en Madrid, con los dos peleando su suerte como mejor podían: el Madrid, replegado para buscar una y otra vez la velocidad de Robben, que se llevó siempre por delante a Del Horno; el Valencia, aceptando el peso del partido y atacando con toda la calidad que tiene (y según avanzaba el partido, con más y mejores atacantes) y viviendo el riesgo constante de su defensa, claramente inferior al resto del equipo, boquete por el que se le van muchos puntos. Todo en medio de la intensidad propia de esos partidos en los que nadie se ahorra una carrera ni nadie renuncia a nada.
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Al final, el hombre del partido fue Robben: él hizo la jugada del gol (feliz remate de Higuaín, que luego estuvo igual de cerca de marcar otras dos veces) y muchas otras. La mayoría las arruinó él mismo por chupón. Le falta corregir eso y estabilizar su salud muscular. Cuando lo consiga, si lo consigue, será una fuerza incontenible. Mientras, es un Guadiana que le gana de cuando en cuando partidos al Madrid y que cuando no está deja una sensación de orfandad tremenda. Ahora mismo es el clavo ardiendo al que puede agarrarse el Madrid mientras recupera lesionados, al menos para la parte de atrás.
Del Valencia queda la excelencia de sus jugadores de ataque, a los que el Madrid opuso una defensa casi tan poblada y tan seria como la del Camp Nou. Fernandes fue el émbolo que empujaba el partido hacia Casillas,y Joaquín (renacido), Villa y demás merodeaban con peligro. Así fue siempre: el Valencia empujando y el Madrid soltando mordiscos de cobra por el lado de Robben, más a partir de la expulsión de Marchena, que hamponeó demasiado, para mi gusto. Fue uno a cero. Pudo ser cualquier cosa. Pero al Madrid le vale para sentirse entero y para creer. Al menos, que la brecha no se agrande.




