La ilusión se puede desvanecer
Noticias relacionadas
Dani Sordo es un grandísimo piloto. Pasó de promesa a realidad sin apenas transición, pero no termina de cuajar como una alternativa sólida a la hegemonía de su compañero Loeb. Lo que hace tiene un mérito enorme y, quizá, presionarle más de lo necesario no ayude a mejorar la situación, pero lo cierto es que, afortunadamente, España es un país de deportistas ganadores y todos nos hemos acostumbrado al sabor de la victoria. La del cántabro no termina de llegar, aunque ha estado cerca, y eso puede desembocar en que la ilusión de los aficionados se desvanezca
Hay que confiar en que ese primer triunfo no se demore mucho más. Lo necesitan él, quizá más que nadie, su marca, sus patrocinadores y los rallys. El Mundial no atraviesa su mejor momento y en España su seguimiento es residual ya que los resultados no acompañan. Y es una pena, porque afición hay e incluso de la mejor diría yo si nos ceñimos al calado popular que el Nacional tiene donde se disputa. Por eso la eclosión de Sordo es trascendental. Insisto en que no se trata de desmerecer su trabajo. Pero los segundos tienen poco sitio cuando las referencias son Nadal, Sastre, Pedrosa, Alonso y ahora ya hasta la Selección de fútbol.




