No nos ha tocado ni la pedrea
Noticias relacionadas
Carrera decepcionante la de Mónaco, porque nos hemos dado cuenta de que ni lloviendo parece que el milagro vaya a obrarse este año para Alonso y su Renault. Fernando habló el sábado de una lotería en la que no tenía nada que perder y, lamentablemente, no nos ha tocado ni la pedrea. Y eso que el asturiano lo intentó por activa y por pasiva, arriesgando como prometió y buscando a la desesperada alguna oportunidad que le acercase a los mejores. En pundonor y coraje nadie le gana, aunque creo que en esta ocasión pecó por exceso y eso le perjudicó.
Entiendo que Alonso quisiera sacar petróleo de sus neumáticos de agua cuando tenía tal ventaja pero, sinceramente, pienso que se equivocó en un ataque casi suicida a Heidfeld. En esos momentos la carrera era pura incertidumbre e irse a buscar el triunfo de tal modo, cuando quedaban tantas manos por repartirse, me parece un error. El de ayer era un gran premio para supervivientes, para pilotos fríos y pacientes que supieran aguardar su oportunidad. Puede que Fernando soñara con la victoria y esa ilusión le hizo creerse imparable, pero intentar pasar como lo hizo suponía jugarse a una carta toda la partida. Así fue. Y ahora ya no sabemos dónde buscar un hilo de esperanza.




