Camacho ya no juega con columpios...

La fugaz carrera de Camacho vivirá este sábado su primer gran destello ante el Barça. Hijo y hermano de futbolistas, la estirpe ha confiado en el más pequeño de la familia para encontrar al representante que aúne los esfuerzos de todos ellos, que unas veces por lesiones y otras por mala suerte no acabaron de cumplir con las expectativas. Por eso a los 15 años cogió la maleta y dejó el Zaragoza por el Atlético, pese a que clubes como el Chelsea habían preguntado por él.
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Su primera aparición mediática, con apenas 16 años, se produjo en el Europeo Sub-17 de Luxemburgo. El mediocentro acudió y fue titular pese a tener un año menos que el resto, lo mismo que ocurría con un tal Bojan Krkic. Este periódico decidió entrevistarlo como respuesta a su sensacional rendimiento, para lo cual le hizo una foto subido en un columpio. El chico accedió de buena gana, pero alguien de su entornó criticó el hecho al día siguiente por considerar que no se correspondía con la imagen que de él se debía tener.
Por fortuna, aquel crío divertido, alegre, serio cuando es preciso, capitán de capitanes, ha sabido corresponder a la presión que desde tantos ámbitos se le ha impuesto. No es fácil crecer año a año con esa responsabilidad, pero él lo ha hecho. Bien dotado técnicamente y con un perfil físico muy depurado, Ignacio tiene las puertas del Calderón abiertas. Seguro que si mantiene esta progresión no las verá cerrar.



