Yo digo J. Ignacio Tornadijo

Desastre colectivo y suicidio

J.I.Tornadijo
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La derrota del Valladolid ayer en el Santiago Bernabéu no hay por dónde cogerla. Por muy bien que esté el Madrid y por mucha calidad que tengan sus futbolistas, no se puede justificar un ridículo tan espantoso como un 7-0, que reedita las otras dos durísimas derrotas sufridas por ese mismo resultado en la década de los 50 ante el Atlético de Madrid. El Valladolid fue un monigote digno de lástima en manos de los de Schuster. Ver al equipo perder 5-0 al descanso y acabar encajando siete goles es duro para todos, especialmente para los 2.000 seguidores que lo vieron en el estadio, pero fundamentalmente para los jugadores, que demostraron su impotencia en el campo.

La forma de defender ofrecida por los de Mendilibar fue lo peor que se ha visto en un campo de fútbol en décadas. El equipo se suicidó una vez tras otra, sin solución de continuidad. Ante tal desastre, nadie parecía ser capaz de frenar la hemorragia. Ni el técnico desde el banquillo, desbordado por los acontecimientos, ni los propios jugadores, que en un momento dado deberían haber dado un paso atrás para rehacer sobre la marcha lo que su entrenador o no quiso o no supo hacer. En un partido, ante todo dignidad, y que no te pisotee el rival.

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