Atrapado en una maraña de intereses
Noticias relacionadas
Jorge Garbajosa jugó el Eurobasket y puso en riesgo su futuro deportivo por decisión propia y singular, confirmada por directivos y agentes. Nadie desmentirá este hecho objetivo, parapeto ideal para muchos. Pero, con la perspectiva de quien ha seguido esta situación de cerca, desde el minuto uno, y adelantando ciertas cosas, surge la impresión de que Jorge, al margen de sus ideas, ha terminado por verse atrapado en una maraña de intereses.
Cuando se ha visto con muletas y ante el trago de la segunda operación, Garbajosa ha dado sensación, en sus artículos en El País, de intentar dulcificar lo que es muy duro de tragar... o de pagar. "El tobillo izquierdo, del que fui operado en marzo, no se va a tocar", escribía ayer. Pero sí admitía que le iban a implantar "una placa en el peroné". Y eso es para fijar el callo mal formado de la fractura de marzo, desplazada por una rehabilitación infortunada: justo lo demandado por los de Toronto. Días atrás, Jorge se refirió a "especulaciones", al hablar de su segunda lesión: la "necrosis" de la que los medios informaron, pese a intentos de despiste. Nosotros lo supimos, como él también lo supo. Y dejémoslo ahí. ¿Hasta Pekín? Ojalá.




