Maracanazo en el Palacio de Pau Gasol
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La derrota de los campeones del mundo, derrota de plata por dos balones que bailaron (el de Holden que entró y el de Pau Gasol que salió) es lo más parecido para el baloncesto español al Maracanazo de 1950: el drama del fútbol de Brasil ante Uruguay. A primera hora de la tarde, el voleibol español había barrido a las torres rusas en el Olympyski de Moscú, algo también inconcebible hace pocos años. ¿Por qué pasa todo esto?
En el caso del España-Rusia del Eurobasket, las claves son la presión y el cansancio de los españoles, en lucha contra un equipo altísimo, Rusia... y al fin de un torneo repleto de intensidad. Hasta el 22-11, España corrió. Cuando Rusia se organizó y pinchó el balón, hacia el final igualado que buscaba, los problemas crecieron para España, ya en una espiral tan recurrente como previsible: balón tras balón a Pau Gasol. Desde el minuto 32 (canasta de Garbajosa), no anotó otro español que no fuese Pau: él firmó los últimos siete puntos de la Selección... más y más cansado, en goteo de tiros libres (5/12). Así vino el último corte de balón a Jiménez, cegado en busca del foco: Pau, el punto focal. Y el globero Holden dejó sin luz el Palacio de Pau Gasol.




