Un duelo que desata pasiones
Noticias relacionadas
Creo que nunca se había hablado tanto de Fórmula 1 en España como en los últimos días. Puede que ni siquiera cuando Fernando Alonso conquistó sus dos títulos mundiales, un hito en la historia de nuestro deporte. Pero es que el duelo, incluso más allá de los circuitos, entre el asturiano y su compañero Hamilton está despertando pasiones desconocidas entre los seguidores, veteranos y noveles, de los grandes premios. Lo que ocurrió el domingo en Hungría ha servido para que muchos cambien su percepción del británico, que hasta ese momento parecía un niño bueno que no había roto nunca un plato. Ahora, hasta los antialonsistas más recalcitrantes se están viendo obligados a reconocer que el segundo piloto de McLaren no actuó con honestidad.
Al margen de cualquier preferencia personal, la lectura más positiva que sacamos del asunto es el beneficio indiscutible que la polémica reporta al espectáculo. El deporte es pasión, emoción y diversión, así que el duelo entre estos dos fuera de serie es una magnífica noticia que nos está alegrando un mes de agosto que, de otro modo, quizá hubiera resultado mucho más anodino. Con tanto lío, vamos a conocer mucho mejor los vericuetos de una disciplina complicada como pocas, a discernir lo que nos cuentan de lo que vemos, a valorar lo mucho que hay en juego más allá del simple éxito en la pista y, en definitiva, a entender y disfrutar más de la F-1. Al final de la temporada conoceremos al campeón, pero todo esto, pase lo que pase, ya nunca lo olvidaremos...




