Subir, cosa de Alfonsos Garcías

Noticias relacionadas
En 1979 el entonces llamado Agrupación Deportiva Almería ascendió a Primera División. Su entrenador era José María Maguregui y el presidente se llamaba Alfonso García. Tras este inesperado éxito hubo unas elecciones a las que se presentó Antonio Franco Navarro, el hombre que había dado su nombre al estadio y que, dado su tirón, partía como indiscutible favorito. Pero la gente premió a Alfonso García (I) en las urnas. Aquel Almería estuvo dos temporadas en la División de Honor hasta que, una serie de vicisitudes, supusieron su desaparición. La posterior entrada en liza del Polideportivo Almería y el Almería Club de Fútbol, al fusionarse, dio como resultado el actual Unión Deportiva Almería, ascendido a Segunda por Juan Casuco.
La llegada de Alfonso García (II) dio un vuelco a las aspiraciones del equipo. Se trata de un emprendedor empresario murciano, de Águilas y que desde el principio se propuso ascender y clasificar al equipo en puestos de UEFA. Por eso quiso fichar a Monchi (le perdonó una penalización de 600.000 euros por no culminar su incorporación); por eso confió su proyecto en las manos de Unai Emery, uno de los entrenadores con mejor porvenir de España (va a hacer historia, ya lo verán); por eso ha afrontado una importante inversión en buenos fichajes. Todo esto nos conduce a la interesante conclusión de que en estas tierras de Poniente llamarse Alfonso García es tener en el carnet de identidad una seña genuina con garantía de Primera. ¡País!



