Aquella entrada de Naybet...

Edgar era el futbolista más explosivo del Málaga. Fundamental en el ascenso a Primera, formó pareja de baile con Catanha y fue 'culpable' de que Darío Silva, muerto de aburrimiento, pidiera al entrenador, Joaquín Peiró, jugar en el Málaga B, que estaba en Tercera. Medio mundo se peleaba por él, pero en una funesta tarde de domingo, dos entradas escalofriantes (pero sin mala intención) de Mauro Silva y, sobre todo Naybet, en un Málaga-Deportivo, le supusieron una gravísima lesión de la que tardó en recuperarse. Ya nunca fue el mismo. Su poca constancia le ha hecho desperdiciar muchas oportunidades. Pero se olvidó de que la vida del futbolista es corta y si no coges el AVE a tiempo, terminan echándote de un cercanías por no poder pagar el billete. Aquel maldito domingo se torció el destino de un gran jugador.



