Yo digo Raúl Romojaro

No bastan ni espectáculo ni pasión

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Es realmente lamentable lo que ocurre en el Mundial de rallys. Tres equipos oficiales (y uno de ellos considerado como tal sin serlo realmente) en la especialidad que, teóricamente, más debería identificar la competición con los coches de serie, la base del negocio de la automoción. Quiero decir que los fabricantes huyen de un certamen en el que corren un Focus o un Xsara, los mismos modelos que usted puede encontrar en los concesionarios. Mientras, con sus más y sus menos, casi hay cola para entrar en la F-1, donde lo único que se vende es prestigio y tecnología, porque nada tiene que ver el R26 de Alonso con un Renault de los que van por la calle. Puede parecer una lectura simplista del asunto, pero creo que es un dato significativo de que algo falla en el planteamiento de la especialidad.

Es una pena, porque pocas disciplinas cuentan con el encanto, el espectáculo e incluso la magia que ésta de los tramos. Y casi diría que la mejor afición, posiblemente empatada en pasión con la de los seguidores del motociclismo. Pues todo eso no parece suficiente para atraer a las grandes compañías del sector, algo que no resulta muy razonable porque los presupuestos que se manejan están a años luz de los más bajos de los grandes premios de monoplazas. Yo, desde luego, no lo entiendo y la explicación que me queda es que alguien está anteponiendo intereses personales a los del certamen o que ignora por completo los engranajes del negocio-espectáculo que es la competición automovilística. Menos mal que, en este negro panorama, veo a Dani Sordo brillar fuerte en el horizonte....

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados