Laiseka y la anécdota de Bahamontes

Noticias relacionadas
El día que me contaron la anécdota me partí de risa, así que me gustaría compartirla con ustedes. Vamos a imaginarnos la España ciclista de mitad del Siglo XX, dividida entre Loroño y Bahamontes. El padre de Roberto Laiseka, a pesar de su condición de vasco, veneraba al toledano. Durante una carrera en Vizcaya buscó un puerto para aplaudir a su ídolo. Vio pasar un corredor, y luego otro, y otro, y otro... Y Fede que no aparecía. Cuando asomó por fin, el padre de Laiseka, encendido, increpó a Bahamontes y le debió decir algo así: "¡Qué vergüenza! Te vas tocando las narices". Bahamontes le contestó, cruzaron palabras, se bajó de la bicicleta, cruzaron manos... Hasta que llegó la Guardia Civil y los separó.
Medio siglo después, el hijo de aquel admirador de Bahamontes es un escalador de 36 años que cuenta sus victorias por montañas: Abantos, Ordino-Arcalís, Luz Ardiden, Arrate y Cerler. Cinco triunfos, cinco cimas. Pero la España de hoy ha cambiado mucho respecto a la época de bahamontistas y loroñistas. Laiseka es el corredor franquicia del Euskaltel, una Selección de Euskadi camuflada en el profesionalismo, como el Athletic. Sólo Roberto sobrevive de aquella Fundación Euskadi nacida en 1994. Un pionero. Su mejor bandera. Cuando las cosas pintan mal, siempre les queda Laiseka.



