Yo digo Raúl Romojaro

Adiós a la incredulidad

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Tengo que reconocer que durante semanas la incredulidad era mi definición más precisa hacia las exhibiciones constantes de Renault en los entrenamientos de pretemporada. Pensaba en aquello de que la pólvora se gasta en la guerra y que, a la hora de la verdad, la apisonadora Ferrari seguida por nombres tan poderosos como Mercedes, Honda o BMW (dejemos de lado ahora a las escuderías) pondrían las cosas en su sitio. Pero hoy, a sólo cuatro días del inicio de los entrenamientos en Australia, la verdad es que comienzo a creérmelo. No es que dudara del potencial del equipo de Alonso, tan sólo que la Fórmula 1 es un deporte tan complejo y sofisticado, que cualquier conclusión precipitada me parecía un atrevimiento.

En este primero de marzo del que puede ser un año clave para el automovilismo español, no sólo me invitan a soñar el rendimiento del motor francés y los tiempos de sus pilotos, sino la unanimidad casi absoluta entre sus rivales de que Renault parte en una posición de privilegio. Opiniones aisladas podrían sonar al juego del despiste, pero cuando pilotos, ingenieros, jefes de equipo y hasta periodistas dicen a la vez que los del rombo van en serio... pues habrá que pensar que por algo es. Y si están en lo cierto, prepárense. Porque de lo que nunca he dudado, lo que me parece casi un dogma de fe, es que el día que Alonso tenga un coche a la altura de su categoría empezará una nueva era en la Fórmula 1. ¿Será en este 2005?

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados