La escapada bidón tuvo sus efectos

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

El Tour ha quedado visto para sentencia. Con Beloki tercero. Como tenía que ser. Al final la escapada bidón no decidió el podio. Pero sí incrustó entre los seis primeros a dos de sus protagonistas: Kivilev, cuarto, y Simon, sexto. Una pena. Si se hubiese neutralizado aquella escapada, tendríamos a Beloki tercero, a Igor cuarto y a Sevilla quinto; además, a Serrano séptimo y a Chaurreau décimo. Con tales clasificaciones, quedaría escrito en la historia que Armstrong y Ullrich son los mejores, sí, pero también que cuando uno de los dos falle, su sucesor será un ciclista español.

Noticias relacionadas

Las escapadas bidón tienen estas cosas. Al principio no se les hace caso, luego nadie quiere trabajar para neutralizarlas y luego pasa lo que hemos visto. Podíamos estar presumiendo de tercer, cuarto y quinto puestos que nos sabrían a gloria. Pero la ONCE ese día no estaba por la labor de rebajar la diferencia de 35 minutos, en números redondos, con la que catorce corredores llegaron a la meta. Es cierto que con todo el Tour que quedaba tiempo había para neutralizar la desventaja, pero ha sido por los pelos. Tanto es así que Kivilev y Simon han aguantado dignamente.

Los otros doce corredores de la célebre escapada fueron, en cambio, desapareciendo. Cuatro acabaron retirándose, Aitor González entre ellos. Del resto, y a excepción de Kivilev y Simon, el mejor se dispone a llegar a París en el puesto 54, con más de hora y media perdida, y el peor en el puesto 128 a más de tres horas del líder. En este sentido, Armstrong y Ullrich no se equivocaron al no poner a trabajar a sus equipos en la escapada. Sabían que todos caerían. Pero la ONCE, y Kelme de rebote -que Sevilla y Botero también podían haber subido dos puestos- se escaquearon y fue una pena.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados