Florentino y la estrategia de Bernabéu

Jugador de medio campo para adelante, sin mucho gol pero con una gran capacidad para construir juego. Elegante, técnico, tenaz. Un fútbol bonito que contradice un físico más bien rudo, como de medio defensivo. Capitán de la selección campeona de Europa y del Mundo, ídolo absoluto en todo el Magreb y, por supuesto, en Francia. Balón de Oro y mejor jugador de la FIFA sucesivamente en los dos últimos años. Florentino compra fútbol, pero también compra prestigio. Quiere que el Madrid vuelva a ser el número uno indiscutido. Y en ello está.
Noticias relacionadas
Florentino era un jovencísimo aficionado en los mejores años del Madrid. Las cinco copas de Europa consecutivas le pillan entre los diez y quince años. Ahí abre sus ojos de aficionado a un equipo grandioso que cada año va incorporando una o dos figuras internacionales, para crear una gran constelación de estrellas en torno a Di Stéfano: Kopa, Santamaría, Domínguez, Didí, Puskas... Bernabéu buscaba en sus fichajes, además de buenos futbolistas, darle nombre y prestigio al club por aquí y por allá: en Francia, en Uruguay, en Brasil, en Centroeuropa...
Por eso el nuevo presidente del Madrid estaba dispuesto a cualquier cosa por Zidane, así como no lo estuvo por Rui Costa. Este es un espléndido jugador, seriamente próximo a Zidane, incluso superior en algunos aspectos. Pero en lo tocante a prestigio no hay color. Y lo que Rui Costa podría ofrecer (Portugal) Figo ya lo da. El Madrid del Centenario, con Figo, Zidane, Raúl, Roberto Carlos, Hierro y los demás, que ninguno es manco, se perfila ya como una grandiosa constelación de estrellas. Incluso está ahí Di Stéfano, aunque sólo sea como Presidente de Honor...



