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La carta de Springsteen y otras excusas para hacer pellas

IDEAS LOCAS

La carta de Springsteen y otras excusas para hacer pellas

La carta de Springsteen y otras excusas para hacer pellas

Chris Pizzello

Chris Pizzello/Invision/AP

Te contamos 10 excusas reales que demuestran que los españoles no somos los que más 'cara' le echamos para no ir a trabajar.

Escaquear: dícese de aquel que elude una tarea u obligación en común, según la RAE. Ahora prueba a buscar cómo se dice escaquear en otros idiomas. Sí amigo, no pienses que Google Translate está estropeado. No existe ningún verbo así en otro lenguaje.

Los españoles y los países latinoamericanos hemos estado durante años a la cabeza en absentismo laboral. Sin embargo, en lo de inventar buenas excusas los americanos nos recuerdan una y otra vez que nos llevan siglos de ventaja. Y es que por algo Hollywood y sus guionistas están en California y no en la costa murciana. Veámoslo.

Una carta firmada por Bruce Springsteen

“Bruce, mañana llegaré tarde a la escuela, por favor, fírmame una nota”, y una carita sonriente. Con este simple cartel un joven estudiante estadounidense ha conseguido elevar un peldaño más el notorio arte de encontrar excusas -y respaldarlas- para faltar a clase o al trabajo y de paso recordarnos su ventaja en este campo.

El chaval, llamado Xabi Glovsky, tiene nueve años, y acompañó a sus padres al concierto que dio la semana pasada Bruce Springsteen en Los Ángeles, donde mostró el cartel entre el público y consiguió después que el cantante le firmara la deseada carta para llegar más tarde al día siguiente a su cita con las aulas.

Claro, si a tu jefe -en el caso del chico el profesor- le enseñas una nota del verdadero 'Boss' llevas todas las de ganar, pero en la vida a veces recaba tanto esfuerzo encontrar una excusa buena para no ir al trabajo como hacerlo.

Pero tranquilo porque los investigadores tienen tiempo para todo y aquí van algunos casos de estudio que van a ayudarte a que tu próxima excusa sea un éxito.

Antes de pensar tu excusa conoce qué tipo de excusador eres

Los expertos han conseguido identificar dos clases de absentismos bien diferenciados tras sesudos estudios.

El primero es el llamado 'escaqueador circular'. Es decir, aquel que utiliza a su círculo cercano convenciéndole de que no puede acudir a sus responsabilidades para que este intermedie por él. El ejemplo clásico es el niño que calienta el termómetro (por ejemplo acercándolo a una bombilla u otra fuente de calor) para engañar a su madre con que tiene fiebre y notifique al colegio que no acudirá a clase ese día. Suele darse más en edades infantiles, pero algunos mantienen este rasgo toda la vida.

El segundo es el que se conoce como 'escaqueador frontal'. Es una evolución natural del circular que se dirige directamente a sus jefes y les dicen que no pueden ir a trabajar o en otros casos mueven Roma con Santiago para conseguir la excusa perfecta, tal y como ha hecho el pequeño Glovsky, todo un caso de estudio por su precocidad.

De su ingenio a la hora de elaborar excusas depende el éxito del escaqueador frontal, en el cual confía ciegamente. Sin embargo, a veces este tipo de absentismo padece crisis en las que cree que sus excusas no son los suficientemente buenas.

Si estas pasando uno de estos baches, aquí van unas cuantas de las excusas más locas de la historia -y reales- que funcionaron para subirte el ánimo.

Todas ellas han sido recopiladas en los últimos años por el portal CareerBuilder, una web de búsqueda de empleo que también realiza anualmente sondeos de este tipo entre los trabajadores estadounidenses.

1.“Se me rompió el brazo preparando un sandwich”

En su edición de 2015 el portal recogió esta excusa por parte de un usuario que la había utilizado con éxito. El secreto está en contar la historia completa: se le cayó un sandwich y al intentar que no tocara el suelo se golpeó el brazo.

2. Aprovecha la meteorología

En 2013 otra de las excusas recibidas fue “el huracán arrancó todas mis ventanas y tengo que arreglarlas antes de salir de casa para evitar robos”. En España -y menos mal- no tenemos fenómenos meteorológicos tan fuertes, pero siempre cae ese día de mucho viento o lluvias torrenciales donde debes estar ágil.

3. Los viajes no siempre tienen porque ser cosa de placer

Otra de las excusas recopiladas entre trabajadores norteamericanos fue “me subí a un avión accidentalmente”. Brillante.

4. Mascotas, también las tienes para esto

Anualmente, uno de los motivos más comunes son los que incluyen a una mascota. Del tierno “mi gato se ha levantado muy triste y no me puedo ir sin ver qué le pasa”, al clásico perro que se lo come todo: las llaves del coche, el informe que te tienes que quedar a terminar...

5. Y también tienes mascotas para no 'matar' a tus familiares

Si en algo coinciden los testimonios recopilados y las informaciones de los expertos es que las excusas del tipo “se ha muerto mi tío” para que a los pocos meses se muera “el otro” tío no son buenas. Si te las inventas estás cruzando una línea peligrosa. Sin embargo, si tienes mascotas y niños pequeños son una combinación infalible. “Se ha muerto mi perro y mi hija está con depresión”. Si alguna vez tu jefe va a tu casa y el pequeño Toby sigue ahí, siempre puedes optar por decir que compraste un nuevo Toby tras decirle a tu hija que solo estaba profundamente dormido.

6. Nadie se meterá en asuntos escabrosos

Otra de las magníficas respuestas recopiladas fue “mi mujer me ha dejado y tengo que emplear el día recogiendo todas mis pertenencias que ha tirado a la basura”. El 'lo siento' del jefe puede hacerte sentir mal. No flaquees.

7. Lo haces por el trabajo

Si a tu jefe le dices que has “empleado todo el fin de semana en preparar un plato para la oficina que ha salido mal” y prefieres no ir hasta que quede como debe ser tienes un 55% de opciones de que cuele.

8. Conoce tu cuerpo

"Se me durmieron las piernas al estar en el baño y cuando me puse de pie, me caí y me rompí el tobillo". Este testimonio real puede ser superado aunque no lo creas. Inténtalo.

9. Lleva al extremo lo habitual

Si dices que se te han pegado las sábanas seguramente serás despedido, pero si dices que te has quedado “dos horas atrapado debajo de la cama” y no conseguías salir puedes aumentar tus opciones de salir indemne.

10. Si te importa poco tu trabajo, deja una frase que podría decir Humphrey Bogart

Cierra nuestro top pero es verídica y una oda al absentismo: “Me levanté de buen humor, y no quería desaprovecharlo yendo al trabajo”. Aplausos por favor.

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