Lo peor que le puede ocurrir a una serie de televisión no es fracasar y ser cancelada, sino alimentar unas expectativas y luego no cumplirlas. Al fin y al cabo, el fracaso se olvida pronto, incluso se comprende y despierta compasión. La desilusión, por el contrario, cabrea. Y todos sabemos la cantidad de tonterías que se pueden llegar a hacer en ese estado.
'American Horror History', la ficción de terror que Ryan Murphy estrenó el año pasado en Fox y que en España emitió Cuatro, superó aquella prueba con éxito. Y eso que meses antes de la emisión del primer capítulo decenas de teasers anunciaban que llegaba a nuestras pantallas la historia más perturbadora de la televisión. Reconozcamos que la cabecera, desde luego, lo era.
Otra cosa es su argumento. Aquello empezó tan alto que la tensión se fue desinflando según se descubrían los misterios de aquella casa encantada que protagonizó la primera temporada. El capítulo final, de hecho, habría sido mejor no rodarlo.
Aún así, cuando todo terminó, nos quedamos con ganas de más, y Murphy, muy listo él, prometió que habría una segunda entrega en la que todo, historia y actores, cambiarían por completo. O casi, que Jessica Lange, ganadora de un Emmy por su papel en la primera temporada, sigue apareciendo por ahí. Otras, como Chloë Sevigny, pertenecen al grupo de las nuevas incorporaciones.
El resultado, otra vez después de decenas de teasers para alimentar el ansia del público, por fin ha llegado, y las críticas de 'American Horror Story: Asylum' que llegan desde el otro lado del Atlántico (y los que por aquí no han podido esperar a su emisión oficial coinciden) han sido bastante positivas.
Se conoce que ambientar la trama en un psiquiátrico de los años 60 poblado por asesinos en serie, ninfómanas, lesbianas, monjas sádicas, criaturas que mutilan y un monstruo llamado 'Bloody Face' ha conseguido atrapar otra vez a los incondicionales del género que en este primer capítulo han visto guiños a películas como 'La naranja mecánica' y series como 'Expediente X'. En la mezcla está el gusto.
