Dar el salto de reportera a presentadora es algo complicado. Pasar de ocupar unos minutos en pantalla a llevar el peso de un programa entero sobre tus hombros no es algo que cualquiera pueda aguantar. Bien lo sabe Pilar Rubio, que acaba de conocer que su nuevo programa, el talent show Todo el mundo es bueno, que presentaba junto al cómico José Corbacho, ha sido cancelado tras tres semanas de emisión por culpa de los bajos datos de audiencia.
Un batacazo más en la carrera de la guapa presentadora que, de momento, sigue sin igualar al día que tuvo que enfrentarse al adiós de un formato que parecía inagotable, Operación Triunfo, al que tuvieron que dar carpetazo varias semanas antes de su final viendo que por mucho que se esforzara, y reconozcamos que la chica lo hace, a Rubio le fue imposible arrastrar la misma masa de espectadores que su predecesor en el puesto, Jesús Vázquez, el comodín todoterreno de la cadena.
Echando la vista atrás está claro que la decisión de Pilar Rubio de abandonar el barco de Sé lo que hicisteis para probar suerte como presentadora estrella en la cadena de Paolo Vasile fue valiente y necesaria. Hoy ese programa ya no existe y de las chicas que la sustituyeron poco se sabe ya. Pero quizás en Telecinco deberían replantearse la estrategia de su carrera e intentar darle voz en otro tipo de programas más adaptados a sus características.
Sobre todo si no quieren que la broma que circula estos días por Twitter, red en la que varios usuarios se mofan de su supuesto gafe diciendo cosas como "Si queremos que la crisis se acabe solo debemos dejar que Pilar Rubio la presente", acabe para siempre con la reputación de una muchacha que se merece un poco más de suerte en la vida.
