FÓRMULA 1

"Alonso tira del equipo, nunca está contento, quiere más"

Luca de Meo, CEO de Renault, habla con AS en Abu Dhabi sobre la temporada de Alpine, el regreso de Fernando, la consolidación de Ocon y El Plan.

Abu Dhabi
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Luca de Meo, CEO del Grupo Renault. F1 2021.
Alpine F1 Team

Luca de Meo (Italia, 54 años), CEO del grupo Renault, atendió a AS y Marca en Abu Dhabi para hacer balance de la primera temporada de Alpine, con el podio de Alonso y el triunfo de Ocon muy presentes. Cambios en la escudería, el impulso de Fernando, el Plan, la electrificación…

—¿Qué tal esa primera temporada en Alpine?

—Creo que hemos conseguido nuestro objetivo, que era no dar un paso atrás en un año de transición. Hemos cambiado a mucha gente en el equipo y es además la última temporada con estas reglas y estamos preparando el coche del año que viene. Hay mucho potencial de desarrollo para 2022 y queríamos consolidar la organización del equipo, trabajar con los pilotos e ingenieros y sacar lo máximo de lo que se podía hacer. El quinto puesto en el Mundial de constructores es un buen resultado. McLaren tiene un gran motor, y después Mercedes, Red Bull, Ferrari tienen una potencia en la organización que nosotros todavía no tenemos. Conseguimos un podio con Fernando (Alonso) y una victoria con Esteban (Ocon) que no me la esperaba, aunque tuviéramos ese poco de suerte. En Hungría hizo un gran trabajo, solo durante toda la carrera, hay que tener huevos (sic) y la cabeza fría para hacerlo. Me gusta que hemos puntuado en prácticamente todas las carreras. No es un accidente nuestro quinto puesto. Faltaron un par de podios, pero sumar siempre quiere decir que estamos jugando el partido. Miramos al 2022 con un equipo consolidado y dos pilotos que se conocen bien y se quieren. Siempre se pegarán el uno con el otro, pero han trabajado muy bien juntos y hemos ayudado a generar esta complicidad, a que seamos un equipo. Ganamos y perdemos juntos, no me gusta la rivalidad entre compañeros, eso es veneno para una escudería y no es el espíritu de Alpine.

—¿Es el Fernando que se esperaba?

—La primera vez que tuve la oportunidad de hablar con Fernando era verano de 2020. Sólo le dije: estoy encantado porque tú estés con nosotros, vuelves a casa, pero lo único que te pido es que seas el padrino de todo el equipo. Tienes experiencia y exigencia, tienes que ser el que tire hacia arriba. Sinceramente, lo ha hecho, y aún mejor de lo que podía imaginar. Estoy muy, muy feliz por lo que ha hecho. Él nunca está contento, porque quiere hacer más, pero es su trabajo, su mentalidad, pero nosotros estamos muy contentos por la relación que ha construido con todo el equipo y su compañero.

—En Hungría, ¿qué pensó?

—Me puse a llorar al final, sinceramente. Tienes que entender que este equipo posiblemente no hubiera seguido sin mi compromiso como CEO del grupo, porque cuando una empresa como Renault tiene 8.000 millones de pérdidas en el primer semestre de 2020, lo más fácil es parar esto (el equipo de F1) porque no sabemos cuál es el retorno. Pero yo siempre dije que eso no sucedería conmigo, que debíamos inventar una manera para revalorizarlo. Así empezó el proyecto de Alpine, que va más allá de la competición. Es una marca con sus productos, su red y su negocio, con la competición en el centro, las carreras nos darán visibilidad y credibilidad. Es una manera de utilizar los ingredientes de otra manera para generar negocio en unos años. Después de 43 años en amarillo, mucha gente de Renault se preguntó que por qué lo pintábamos con el tricolor francés. Pero a todos les gusta el proyecto ahora en la empresa, nos gusta Alpine, es la ‘creme de la creme’ de nuestra organización, y es motivo de orgullo para nuestra gente. Cuando Esteban ganó en Hungría, era una manera de ver que la decisión que tomé hace unos meses era la buena. Que ya no habría dudas.

"Mi gente sabe que si no lo hacen bien, buscaré para el once titular"

Luca de Meo

—Fernando habla del plan, ¿cómo va ese plan?

—El plan, en el idioma de las empresas, son mínimo tres y cinco años. Un año es un presupuesto. Si quieres hablar de plan, tenemos una visión a tres o cinco años para ser competitivos, ganar carreras regularmente. Ganar el Mundial es el objetivo del tío de Ferrari, del tío de Aston Martin, de Red Bull y Mercedes. Nosotros soñamos con ganar también, pero es tan difícil, son tan buenos los competidores, que nunca se sabe, no lo pones en la calculadora y sale el resultado. Dependerá de muchas cosas, pero tenemos un compromiso a largo plazo con este campeonato y tenemos la ambición de ser competitivos. Es posible que en unos años podamos estar entre los mejores, competir, ganar, hacer podios, otras veces tener problemas. Pero Renault es uno de los históricos de la F1, sólo tres fabrican motores, con Honda cuatro. Somos Mercedes, Ferrari y Renault, nuestro equipo es diferente porque es doble. Y hace más de 40 años que entramos aquí. Nuestro puesto no es la zona media, es delante. De Meo no dice que en el 2023 seremos campeones del mundo porque si no, eres un perdedor hasta que suceda. Y cuando lo ganas te dicen que el próximo cuándo. Lo importante es la actitud, querer este deporte. El año que viene, en los test de Barcelona, veremos quién ha hecho el trabajo. Pero cambia todo, nosotros teníamos un hándicap aerodinámico por la arquitectura del motor y al cambiar el chasis y la aerodinámica, menos importante que hasta ahora, mecánicamente nos quitaremos una desventaja. Tenemos objetivos ambiciosos y me dicen que los estamos logrando en el desarrollo. Faltan unos meses. Además, este coche ya tenía tres años, había llegado al final de su ciclo de vida. Y cambiaremos la arquitectura del motor, separaremos el turbo del eléctrico, y contaremos con un motor mucho más fino que permitirá ganar puntos en aerodinámica. Hay que ver las prestaciones después, pero me dicen que el desarrollo va bien. Cada uno dirá lo mismo. ¿20 o 30 caballos? No puedo decir cuántos, pero la intención es cerrar esta desventaja, aunque los otros también suman. Los especialistas me dicen que el coche va a tener mucho más potencial de desarrollo que el actual, que llegó al límite. Fernando dice que ha sacado todo lo que ha podido, todo. A veces da tres o cuatro vueltas, vuelve al garaje y dice: ‘No podemos hacer más’. Pero el coche de 2022 puede mejorar mucho durante la temporada.

—Fernando tiene contrato hasta 2022; Esteban, hasta 2024. ¿Cómo convencer a Alonso para que quiera seguir con Alpine a partir de 2023?

—Con el plan. Y luego, él tiene que encontrar la motivación. Yo le veo hipermotivado, porque Renault es su familia. Es un ambiente en el que le damos el papel que se merece. No creo que haya sitio mejor para él para poder seguir, y siempre le ayudaremos, antes y después de la Fórmula 1. En el plano de márketing, Fernando es otro nivel, es uno de los pilotos más conocidos en todo el mundo, una leyenda. Pero en la F1 no estamos aquí para hacer márketing, sino para ganar.

—Se publicó en Francia que podría haber cambios en el ‘staff’ del equipo…

—Siempre habrá cambios. Es un equipo que ha tenido cambios durante el pasado año, pero en la F1 los contratos son muy largos, y antes de poder activar un fichaje, o cosas así, pasan uno o dos años. Nosotros luchamos para tener talentos y no hay que sorprenderse. He cambiado a mucha gente en Renault y seguirá siendo así, mi gente sabe que si no lo hacen bien, siempre voy a seguir buscando hasta que encuentre el once titular. Hay banquillo, pruebas, hasta que tienes a tus titulares. Todavía no lo hemos encontrado, es normal.

—¿El capitán de ese once titular que quiere se parece al capitán de Aston Martin (Otmar Szafnauer)?

—Eso son rumores. ¡Esto es como el ‘calciomercato’! Son rumores.

—¿Brivio seguirá?

—Davide tiene su puesto en el equipo y tiene mucha calidad humana, que la necesitábamos aquí para conectar a la gente. Tiene una gran sensibilidad para buscar talentos en la gente joven, pilotos y cosas así. Tiene su puesto, debe decidir pero me parece que tiene toda la intención de seguir esta integración en un mundo muy diferente (a MotoGP). Yo siempre le diog que cuando me fui de Fiat a Volkswagen no hablaba una palabra de alemán, y además era como un semidiós en Italia porque habíamos dado la vuelta a Fiat con Marchionne. Cuando llegué a Volkswagen me trataban como a un becario, no podía hablar, no conocía la empresa, pero por insistencia.

—¿Cómo encaja en la compañía, con la F1, la electrificación?

—Mi opinión es que, como en todo, el mundo no es blanco y negro. Hay grises. Para mí sí, porque soy juventino. Pero la F1 tiene potencial y estamos hablando de las reglas 2025-2030 para cambiar esa percepción de falta de sostenibilidad. Cuando hablamos de mayor hibridación, carburantes sintéticos, creo que hay mucho potencial. El motor de combustión de la F1, hoy, es el más eficiente del mundo. No soy muy partidario de una F1 eléctrica porque los coches de carreras tienen que hacer ruido. Tengo ideas sobre cómo se podría hacer con cero impacto, con motores de combustión, pero me lo guardo para mí.