MOTOGP

Maverick Viñales cumple el deseo de Aleix Espargaró

El piloto de Roses llega esta temporada a las filas de Aprilia para acompañar a su gran amigo. Ambos tienen un pasado en común junto a Suzuki.

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Maverick Viñales cumple el deseo de Aleix Espargaró
MotoGP

"Ojalá puedan fichar a Maverick, sería perfecto". El deseo de Aleix Espargaró, por fin, se ha hecho realidad. La llegada de Viñales a Aprilia pone fin a la búsqueda de un piloto top para la marca italiana. Tantearon a Andrea Dovizioso, quien incluso realizó varios test con los de Noale, pero el fichaje no cuajó. La salida del español de Yamaha les volvió a abrir las puertas para alcanzar su objetivo y, poco después, los rumores sobre su posible llegada a Aprilia se empezaron a hacer cada vez más fuertes. Básicamente, un secreto a voces, porque Massimo Rivola, CEO de la marca, dejó claro su interés en el piloto de Roses desde un primer momento.

El anuncio se hizo de rogar, sobre todo después de la ya conocida suspensión de Maverick para la carrera de Austria. Pero ya es una realidad. Maverick Viñales y Aleix Espargaró se volverán a reencontrar en el mismo box, vestidos con los mismos colores, cinco años después. Un segundo piloto puntero que Aprilia necesita para seguir dando pasos de gigante en su proyecto dentro de MotoGP, que comenzó el pasado 2015 y que, por fin ha cosechado su primer podio tras varios intentos. El de Granollers dejó de rozado en Silverstone para convertirlo en realidad, y además sabe que el aterrizaje de su gran amigo en la marca puede hacer que esos resultados lleguen en mayor medida.

Y es que el trabajo de los de Noale no ha sido poco en los últimos años. Maverick Viñales se encontrará con la mejor versión de la RS-GP, siendo este, seguro, el mayor detonante para decantarse por la fábrica italiana en su nueva andadura por MotoGP. Un proyecto que, sin duda, ilusiona y que pasará en 2022 a ser un equipo oficial, dejando a un lado su etiqueta de equipo satélite. Pero, sobre todo, otro de los grandes incentivos está en volver a compartir box con uno de sus mejores amigos en el paddock, ese hermano que, desde el anuncio de su salida de Yamaha, le abrió las puertas de su garaje para darle una calurosa bienvenida a lo que considera su segunda familia.

Un pasado común en MotoGP

Corría el año 2013 cuando Suzuki anunciaba su regreso a MotoGP después de haber dejado la competición en 2011. No fue hasta dos años después, en 2015, cuando la marca japonesa se reincorporaba a la clase reina del Mundial, con dos pilotos españoles que le devolverían los resultados que un día añoraron. Maverick Viñales daba el salto de categoría tras una temporada en Moto2, mientras Aleix Espargaró se enfrentaba a un nuevo reto en el campeonato de las motos pesadas.

Compartieron dos años en Suzuki, dejando momentos e imágenes para la historia de la marca (además de forjar una de las grandes amistades del paddock). En su primer curso con la escudería de Hamamatsu, Viñales consiguió ser 12º en el Mundial, con dos sextos puestos como sus mejores resultados y logrando ser el 'rookie' del año (le ganó la batalla a Jack Miller). Por otro lado, Aleix fue un poco mejor: 11º en la clasificación general y otro sexto puesto como mejor resultado en carrera.

Pero 2016 fue realmente el año de la revolución para Suzuki. Un Maverick Viñales más experimentado encaraba su segunda temporada en MotoGP, con muchas ganas de demostrar su potencial y hacer ver por qué había sido toda una revelación en las categorías inferiores. Y no tardó en darle el primer podio a la marca en su regreso: un tercer puesto en Le Mans que se repitió meses más tarde en Japón y Australia.

Pero, sin duda, el gran colofón llegó en Silverstone, cuando el español pudo ganar la carrera, siendo la primera de Suzuki y su primer triunfo en la categoría reina. Fue ahí donde Maverick empezó a pintar su camino que, a final de año, le llevaría a firmar con el equipo oficial de Yamaha, diciendo adiós al proyecto de Suzuki.

Ese año, Viñales fue cuarto en la clasificación general de puntos, muy por encima de Aleix Espargaró que repitió el undécimo puesto, aunque con un cuarto puesto como su mejor resultado. Lo malo es que ya no lo podría mejorar más. Ese mismo año también dijo adiós a Suzuki: Aprilia llegó para ficharle como punta de lanza de un proyecto que ahora lidera con distancia.

Viñales se reencuentra con Aprilia

Pero su llegada al box de Aprilia no será, ni mucho menos, su primer contacto con la marca. De hecho, el fabricante italiano fue quien apostó por Maverick Viñales para debutar en el campeonato del mundo, en lo que antes de conocía por 125cc (la categoría más pequeña del Mundial). Lo hizo en 2011, con el equipo Supermartxé Aprilia, conocido por ser la estructura de París Hilton y con unas motos que, sin duda, no pasaban desapercibidas con sus colores.

Pero ese año, siendo un niño y con muy poca experiencia en el certamen, Maverick fue la gran revolución. Firmó cuatro victorias en su debut, nueve podios, tres poles y acabó tercero en la clasificación general con 248 puntos (esa temporada Nico Terol se proclamó campeón del mundo de la categoría).