MOTOGP

Honda se aleja de su identidad

La marca más laureada del Mundial afronta su peor racha con 19 grandes premios sin saborear la victoria. La tracción y la ausencia de un piloto rápido, claves.

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Marc Márquez en el box del Repsol Honda.

Hay que remontarse hasta el GP de Valencia 2019 para ver a la Honda en el parque cerrado junto al cartelón de primer clasificado. Hace 549 días que la marca japonesa logró su último triunfo en el Mundial de la mano de Marc Márquez y de momento, ni siquiera se vislumbra la luz al final de un túnel que cada vez se antoja más profundo. Después de 19 grandes premios sin saborear la victoria, que el equipo está en crisis es la realidad que habla a través de unos números que no concuerdan con esa fábrica que ostenta el palmarés más importante del certamen. En Jerez ya igualaron la racha de 18 carreras consecutivas sin mojar, que tenían del GP de Gran Bretaña de 2008 al GP de los Países Bajos de 2019, pero ahora la situación ni siquiera despierta el optimismo de sus protagonistas.

El piloto que hizo tocar fondo a la escudería de la marca del Ala Dorada a través de un golpe de realidad con su lesión, no ve fin a la posibilidad de acabar con esta mala racha a corto plazo: "Honestamente, no veo ningún piloto Honda cerca de la victoria. No es aquello que piensas que puede llegar". Marc Márquez evitaba en Le Mans cualquier especulación sobre las aspiraciones de HRC en el futuro más próximo y ahondaba: "El primer objetivo para Honda es conseguir un podio y sobre todo, ser más regulares. A partir de ahí, estoy seguro que antes de acabar el año habrá victorias de Honda".

Conseguir el primer podio del año ya sería todo un logro para una estructura que igualó en Jerez su peor comienzo en el Mundial, establecido al inicio del curso pasado, tras no cosechar ningún cajón durante las cuatro primeras carreras de la temporada. Hasta la fecha, la cuarta plaza de Nakagami en el trazado andaluz es el mejor resultado que ha firmado Honda en lo que va de 2021 y para más inri, la única clasificación que lideran es la de caídas con más de 20 en este inicio. La paradoja de ese dato es que hace tan solo un par de años, a más caídas, más victorias llegaban al término del fin de semana. Pero lo cierto es que el Márquez que hay ahora sobre el asfalto, tiene unas limitaciones que antes no existían.

Dos puntos débiles

La lesión del ilerdense supuso en su momento un severo contratiempo para las aspiraciones de Honda y lo negativo es que las consecuencias siguen todavía vigentes. Aquella virtud de jugar con el límite tanto por cualidades técnicas como físicas, ahora están condicionadas por su cuerpo. Márquez necesita una moto menos compleja para sacar adelante los apuros en los que le pone una montura que necesita ajustar mucho más la puesta a punto, sobre todo en términos de tracción. Desde el otro lado del garaje del Repsol Honda, Pol Espargaró destacó la clave: "El tren delantero no es un problema. Ahora mismo el problema está en la tracción, en un ángulo de inclinación máximo".

El piloto de Granollers ha sido el que más veces se ha arrastrado sobre el asfalto dentro de la estructura. Salvo en el GP de Doha, Pol se ha ido al suelo en todos los fines de semana de gran premio y sin embargo, pese a ser en el trazado de Losail su única excepción, fue en esa pista donde más acusaron el problema a resolver: "Donde más perjudicados hemos estado ha sido en Qatar, curvas muy largas, con mucha inclinación, y en el primer toque de gas". Pero además de esa deficiencia, "todo se hace mucho más difícil cuando no hay un piloto muy rápido" destaca un Márquez, que puede solucionar ese problema. Para el octocampeón "todo está por buen camino pero falta algo", que quizás pueda resolverse simplemente con su mejor versión.